La labioplastia es la corrección quirúrgica de la hipertrofia de los labios menores vaginales o de problemas de asimetrías y la mejora de su aspecto estético.

La intervención se suele realizar en los labios menores, pero también puede llevarse a cabo en los mayores en caso necesario. Muchas mujeres nacen con labios demasiado grandes o desiguales, mientras que otras desarrollan este problema después de dar a luz o con la edad.

En la mayoría de los casos, las pacientes solicitan la reducción labial porque no están satisfechas con el tamaño desproporcionado de sus labios menores, que sobresalen de los mayores. Este problema puede resultar embarazoso, en particular si se lleva ropa interior ajustada, trajes de baño o ropa de deporte. En algunos casos, la prominencia del exceso de piel puede ocasionar irritación con pantalones ajustados o incomodidad a la hora de realizar actividades físicas o deportivas. En otros casos, simplemente resulta molesto durante las relaciones sexuales. La reducción de labios es una solución sencilla y bastante segura para estos problemas.

La cirugía se realiza normalmente bajo anestesia local y sedación endovenosa, pudiendo la paciente ser dada de alta hospitalaria a las 2 horas postcirugía.

Hay varias técnicas quirúrgicas para conseguir el resultado deseado y en función de cada caso, se escogerá la más conveniente.

En el postoperatorio se tienen ligeras molestias locales, alrededor de unos 7-10 días, pudiendo realizar una actividad normal a partir de los 15-21 días.