Utilización de la grasa autóloga en Cirugía Estética y Reparadora

El empleo de tejido adiposo como material de aumento y relleno ya fue descrito a finales del siglo XIX. En la edad moderna con la popularización por parte de Illouz de la técnica de liposucción se empieza de nuevo a emplear cantidades determinadas de tejido adiposo del paciente como material de injerto para rellenar áreas corporales donde el tejido adiposo existente es deficitario por causas diversas (alteraciones del desarrollo, secuelas de accidentes y tratamientos quirúrgicos, iatrogenia, etc). En los últimos 20 años diferentes cirujanos como Coleman, Carpaneda, Monreal, etc y la industria han ido refinando tanto la obtención como el procesamiento y colocación de la grasa. Esta técnica ha recibido diversos nombres, como lipofilling, lipoinyección de grasa , etc.

Indicaciones

Se puede utilizar como material de implante en todos aquellos casos en los que se necesita suplementar el volumen de tejido blando (adiposo fundamentalmente) de un área corporal. Las áreas donde se esta utilizando más frecuentemente son:

· Región facial:

Para conseguir rellenar las zonas faciales que por efecto del envejecimiento natural, atrofia de la grasa, musculatura y huesos, y del cambio de disposición de las partes blandas faciales, ven alteradas su volumen y formas con la aparición de líneas de expresión, pliegues y arrugas. Estas zonas son los pómulos, mentón, mejillas, mandíbula, sienes, región periorbitaria

· Mama:

En los últimos años ha ganado popularidad, debido en gran partes a la cirugía conservadora de la mama y a las complicaciones en estos pacientes asociadas a la colocación de implantes mamarios o bien a la morbilidad en zonas dadoras de otra parte del cuerpo , la utilización de injertos de grasa autólogos. Las indicaciones principales son para la reconstrucción de la mama parcial o completamente amputada (cuando es una amputación conservadora de piel) y tratamiento de la mama tuberosa (constreñida) sin la utilización de implante mamario (prótesis), con muy buenos resultados.

· Extremidades y tronco:

Bien por alteraciones del desarrollo, secuelas de intervenciones quirúrgicas, bien post-traumáticas bien estéticas, o exclusivamente con fines estéticos, nos es muy útil la utilización de estos injertos para la corrección de alteraciones del contorno corporal . Zonas que se pueden beneficiar especialmente de esta técnica son la cara interna de los muslos, rodillas, pantorrillas, tobillos y los glúteos. En estos últimos años esta ganando adeptos la utilización de tejido adiposo autólogo en lugar de implantes de silicona.

Técnica

La obtención de grasa se puede hacer de forma exclusiva para el procedimiento requerido o bien combinada con una liposucción, con lo cual aprovecharemos la grasa obtenida. La grasa que vayamos a utilizar debe ser aspirada con vacío limitado, manipulación mínima utilizando tanto el lavado, decantación y/o centrifugación en función de la zona a rellenar, volumen, etc, para finalizar con su inyección en la zona deseada. Utilizaremos cánulas de entre 1.5 a 3 mm de diámetro, dependiendo de la zona, que se introducirán por mini orificios que con las cánulas más pequeñas ni siquiera será precisa la aplicación de puntos de sutura. Se intentará realizar pequeños depósitos de grasa y en diferentes planos, de cara a conseguir la mayor supervivencia de la grasa implantada, así como evitar la formación de nódulos y necrosis de la grasa. No se aconseja hipercorregir, sólo de forma muy ligera.No es preciso colocar vendajes o inmovilizaciones prolongadas, sólo limitar algo la actividad de la zona tratada.

Resultados

Después de un período de unos 3 meses, prácticamente toda la inflamación y restos tisulares han desaparecido, por lo que podemos decir que el resultado ya es bastante estable. Se calcula que entre un 60-70% de la grasa implantada sobrevivirá. Quizás en los labios, que son una zona con mucha movilidad, la reabsorción sea algo mayor. No es una técnica en la que aparezcan grandes equimosis ni inflamaciones, excepto en ocasiones en la región facial, muy poco dolorosa y muy bien tolerada por los pacientes.