Ciatrices

Muchas cicatrices pueden ser tratadas para su mejoramiento estético con métodos que no utilizan cirugía, en otras ocasiones la cirugía representa la mejor opción.

La solución estética y funcional adecuada de una cicatriz depende de su origen, localización, tratamientos previos, y estado actual de la misma así como de las expectativas del paciente.

Una cicatriz en general adquiere un estado de madurez que la hace más estable entre los seis y los ocho meses de su origen. Existen estados patológicos de las cicatrices como son su hipertrofia, su transformación en queloides (lesiones especialmente abultadas e incómodas para el paciente), o su asociación a otros tipos de lesiones.Las posibles soluciones técnicas con y sin cirugía y el grado de complejidad del procedimiento son ajustados en cada paciente a sus necesidades individuales. Y es importante comprender y aceptar que no todos los pacientes son candidatos óptimos para todos estos tratamientos y esto hace esencial una consulta previa, en la que poder analizar con detalle cada caso y aclarar todas las cuestiones que preocupan al paciente.

Para decidir reparar quirúrgicamente las cicatrices, el cirujano valorará la conveniencia de esperar hasta que hayan perdido actividad, lo que sucede entre el sexto y el octavo mes.

En este tiempo prequirúrgico podemos ayudar a disimular la cicatriz con procedimientos cosméticos.

La intervención habitualmente es realizada bajo anestesia local, no es preciso internamiento en clínica y el tiempo operatorio es indoloro.

Aún cuando la técnica quirúrgica sea correcta, existe siempre el Factor Personal sobre el que no podemos actuar y que condiciona el resultado.

Por esto, no se puede garantizar plenamente el éxito total de una corrección de cicatriz. Sin embargo, objetivo será, que aunque la cicatriz operatoria pase por las mismas vicisitudes que aparecieron en la primera sutura, sean más atenuadas. Esto y la técnica mas adecuada producirán un resultado final mejor.