La cobertura cutánea es una de las principales patologías que debe tratar el cirujano plástico. La etiología es múltiple, desde los tumores cutáneos, quemaduras, perdidas de sustancia en accidentes de tráfico, laborales, complicaciones postoperatorias de otras especialidades, etc.

El procedimiento más utilizado, siempre que tengamos un lecho limpio, sin exposición de estructuras nobles como son el hueso, tendones, articulaciones, nervios y vasos importantes es el autoinjerto de piel del propio paciente. En el caso de que sea necesaria una cobertura de mayor resistencia o por tener que cubrir una estructura noble, deberemos recurrir a la utilización de colgajos. Un colgajo, consiste en transportar un tejido de una parte del cuerpo a otra para cerrar una herida. A su vez estos pueden ser de áreas contiguas, de la misma zona anatómica y ser trasladados por sus pedicuros vasculares, o lejanos y precisar de técnicas de microcirugía. También los podemos clasificar según el tipo de tejido que aporten, así los clasificaremos en: cutáneos, fasciocutáneos, faciales, miocutáneos, musculares…

Este tipo de cirugía, por lo general, es de una complejidad media excepto en los casos donde el defecto a cubrir sea muy importante, o bien sea preciso recurrir a colgajos pediculados en su pediculo vascular o sea necesaria la microcirugía.z/

Anestesia

  • General.
  • O regional.

Incisiones

  • A nivel de cicatrices.
  • Zona de la parte donante.
  • Además de las de la zona lesionada, tendremos las de la zona donante de tejido.

Complicaciones

  • Cicatrices

Instrucciones postoperatorias

  • Reposo relativo los 5 primeros días.